El que hacer docente.
Pretendí comenzar este breve resumen con este título, porque se me antoja partiendo de mi reflexión personal situarme a pensar en el “que hacer”. Estamos muy acostumbrados a no reflexionar sobre nuestro trabajo, sobre lo que hacemos, y se convierte en labor mecanizada la práctica diaria.
Mucho de lo que hacemos y nos “enorgullece”, esta mal realizado, vaya ni siquiera planeado, las actividades que desarrollamos mucho deja que desear de nuestra labor, no somos capaces de aceptar la crítica del compañero, mucho menos la supervisión de nuestro trabajo.
Reflexionar si en realidad mi trabajo sé esta llevando a cabo de manera adecuada, me ha permitido ver que en la mayoría de los casos el trabajo que realizamos muchos de nosotros no cumple ni alcanza los objetivos de un programa ya de por sí establecido.
Desconocemos el perfil de bachiller, no sabemos ni siquiera que tipo de alumno queremos egresar, desconocemos muchas veces como viene el alumno del nivel inmediato superior y no somos capaces de elaborar un diagnostico para saber por donde comenzar el ciclo o curso.
En mi practica diaria y desde la posición de desarrollo laboral que estoy actualmente llevando a cabo –coordinación de academias- puedo observar la actitud o actitudes de mis compañeros docentes, que graduados en la práctica por el tiempo de labor, se niegan a cambiar los esquemas de trabajo, que se niegan a trabajar de manera organizada y colectiva, como si cada uno de nosotros persiguiera objetivos muy distintos y diversos y que vemos casi imposible llevar un trabajo conjunto para mejorar el proceso educativo.
Nos acostumbramos a llevar a cabo formalidades, si nos indican como se llena un formato, un acta, o algún documento, lo llevamos a cabo, sin reflexión de si es lo adecuado o porque se esta llevando a cabo este proceso.
Cuando nos sometemos a la discusión académica, muchas de las veces no le damos importancia y seriedad a la reunión, centramos la discusión en trivialidades y no en cuestiones académicas y si alguien sugiere alguna actividad relacionada, “la votación automática” se da, tratando de evitar que se me otorgue mas trabajo “del que ya tengo”.
Como docente observo y me observo que o no realizamos evaluación diagnostica o la hacemos de manera aislada, es decir, solo algunos la tratamos de llevarla a cabo, elemento importante si queremos saber como se iniciaría el curso de la materia que imparto, que estrategias de aprendizaje utilizar, cuales son los estilos de aprendizaje de mis alumnos, en cuanto a la planeación si alguno de los compañeros presenta alguna, los demás la aceptamos de manera inmediata y si acaso discutimos, se da en los parámetros de evaluación, aun cuando todos y cada uno de nosotros evaluamos de manera distinta, -prueba escrita con reactivos de opción múltiple, (sin aplicar criterios de elaboración de reactivos, ni mucho menos calibración de lo mismos, las pruebas “objetivas” se convierten en simples cuestionarios de preguntas abiertas, que a hora de evaluar quedan a criterio de aquel ser que se convierte en ser supremo que “a veces sin calificar”, si así lo queremos llamar- ya tienen el resultado de evaluación de sus alumnos.
Creo que esta nueva dimensión, este nuevo enfoque educativo, de acuerdo a lo que se presenta en el cuerpo del plan de estudio es acertada, creo que si seguimos al pie la letra las recomendaciones y experiencias de los compañeros que participen nos ayudará a mejorar la labor que como docentes tenemos frente a nosotros, creo que tenemos mucho que aprender, mucho que hacer en nuestra práctica, mucho que mejorar en razón de alcanzar los objetivos de aprendizaje de nuestros alumnos y que podamos insertarlos con los conocimientos y las habilidades necesarias en un mundo que esta cambiando de manera muy rápida.
Reconocer nuestras debilidades nos podrá llevar a mejorar nuestra labor, el programa como repito, cubre –al menos- mis expectativas personales, expectativas que pretendo alcanzar para tratar de resarcir el poco o mucho daño que he hecho a generaciones de estudiantes pasadas
lunes, 21 de diciembre de 2009
Mi aventura de ser docente
Etiquetas:
aprendizaje,
cuestiones académicas,
estrategias,
labor,
proceso educativo,
reflexión
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Hola Celestino, gracias por invitarme a tu blog.
ResponderEliminarCreo que difiero un poco en comentas en cuanto a que nos enorgullece realizar actividades que ni siquiera hemos planeado, en mi caso, cada semestre planeamos las materias, el que se dé tal y como fue planeado puede ser producto de factores externos y por mi parte siempre he estado dispuesta supervisiones y críticas siempre y cuando vengan de personas con una ética y calidad moral como para sugerirme u orientarme para mejorar mi trabajo.
En cuanto a alcanzar o no los objetivos del programa, creo que en ocasiones son elaborados por personas que nunca se han parado frente a un grupo y no tienen idea de como estructurarlo y es en ese momento en que entramos las academis locales, para hacer los cambios que consideremos necesarios para adaptarlos a la realidad.
Es cierto que aun hay compañeros que se niegan al cambio, pero también habemos quienes confíamos en las reformas prueba de ello somo tu, y yo que en ese camino estamos, a veces no tiene caso insistir porque menos lo aceptan, lo mejor es que con nuestras actitudes y resultados mostremos que si se puede como dices "resarcir los errores" que nuestra inexperiencia o ignorancia nos hayan hecho cometer.
Creo que eres un poco duro, démonos una oportunidad para mostrar que lo podemos lograr.
Saludo
Comparto contigo el también ser coordinador de academias docentes en mi Institución. Es cierto tenemos profesores que se resisten al cambio pero hemos logrado hacer conciencia en ellos pues independientemente de la experiencia que tengan, nunca es tarde para rotar a lo más novedoso. El temor de usar la tecnología muchas veces lo manifiestan como pretexto. Debemos entender que en el uso de esta valiosa herramienta, nuestros estudiantes nos rebasan. Así también en la aplicación de instrumentos de evaluación debemos ajustarnos a los estándares que nos marcan los nuevos lineamientos. Solo así podemos decir que estamos actuando con compromiso y responsabilidad. No basta planear en papel, apliquémonos en las aulas, hay que ser realista, eso es lo valioso.
ResponderEliminarHola celestino
ResponderEliminarEstaba en la idea de haber dejado un comentario a tu publicación, lamento haberme equivocado, por lo que veo me perdí de una agradablel lectura. Mi deseo es seguir este blog que seguramente lo irás acrecentando a medida que avanzamos en la especialización.
Recibe mis saludos
Buenas tardes profesor Celestino.
ResponderEliminarEn muchas escuelas del sistema nacional de bachillerato, el maestro tiene su base con un determinado número de horas, que nada ni nadie se las puede quitar, esto lo hace conformista, en el Conalep, estamos contratados por semestre (no nos pagan la última semana y la primera), esto da como resultado de que si un maestro no cumple adecuadamente, solamente no es contratado nuevamente, pero también a los maestros que cumplen tienen la incertidumbre de no ser contratados o que les reduzcan la carga. ¿Cuál sería en modelo adecuado para el beneficio de todos?
Sin más mor el momento, me despido deseándote lo mejor.
Ramón León Uc